Bienvenidos radiólogos todos y demás ralea

Blog oficioso de la subseccion cabeza y cuello, de la seccion neurorradiologia, del servicio de radiologia del hospital macareno, de Sevilla, claro.

martes, 21 de junio de 2011

Quiste branquial

La lesión "claramente visible" se trata de un quiste branquial. Te lo crees ¿no? En concreto es un quiste de la segunda hendidura branquial, que son las más comunes. Son quistes que se localizan típicamente por delante de la porción media o inferior del músculo esternocleidomastoideo, siendo la localización más frecuente lateral a la vena yugular interna, al nivel de la bifurcación carotídea (este caso no presenta exactamente esa localización, pero es lo que dijo el patólogo). Los de la primera hendidura branquial se localizan inferomedial y posterior al pabellón auricular. Los de la tercera hendidura a lo largo del margen anterior del esternocleidomastoideo y los de la cuarta hendidura pasan por detrás de la carótida. Salvo los de la segunda hendidura, el resto son muy raros y se encuentro alguno no lo pondré aquí, sino que lo publicaré.

domingo, 19 de junio de 2011

Crónica del Congreso de la ARS de Málaga


                CRÓNICA DISPARATADA.

                No hemos quedado mal, pero que nada mal. El equipo macareno ha triunfado en el último congreso.
                A pesar de que cada uno viajó desde diferentes puntos en diversos medios de transporte, al final todos llegamos sin novedad al punto malagueño de destino. En lo que a mí respecta tuve un buen viaje, con buena compañía, de trato agradable y amena conversación  unidireccional, lo que me impidió gozar de algo de música durante el trayecto.
                    La recepción fue espectacular, con unas vistas magníficas de la Alcazaba, unas estupendas tapitas bien servidas y abundantes y una aceptable cerveza (no era Cruzcampo y eso siempre es un punto negativo). Desde el primer momento el equipo macareno se distinguió en cabeza en cuanto a atrapar al vuelo los canapés y en no permitir que el camarero que llevaba las birras llegara con alguna llena al fondo de la estancia.
                Tras el ágape, y dado que no servían bebidas espirituosas, la gente joven se marchó buscando otros horizontes de mayor graduación. El resto nos fuimos a descansar y a beber mucha agua para tener una noche tranquila, ya que al día siguiente nos esperaban múltiples emociones y encuentros amigables.
                La exposición de maquinaria era escasa aunque suficiente para el caso que se le hace, estando, además, lastrada por la crisis que ha impedido el expolio habitual de libretitas, bolígrafos y demás objetos deseables para regalar o acumular de forma inútil en las estanterías.
                 En cuanto a la competición en sí misma, nuestro representante no ha podido quedar en mejor lugar, puesto que el caso al que se enfrentaba era extremadamente difícil, aunque no lo suficiente para él, especialmente comparando con el resto de casos, que de haberle tocado habría sido un insulto para su mente radiológica. Exposición brillante y acierto pleno en el diagnóstico, en el que los que aportaron el caso ni siquiera habían pensado. Para otra vez, seguro que nos mandan sus dudas para que se las resolvamos.
                La charla del capitán del equipo estuvo magnífica (un poco de peloteo no viene mal) disertando sobre problemas neurorradiológicos  que en poco tiempo seguro que se convertirán en rutina en todos los hospitales, abriendo la mente a los congresistas acerca de por dónde van y de dónde vienen los tiros, siendo necesario que no nos den (los tiros).
                Asistimos a otras charlas también interesantes, especialmente reseñable la referente al futuro de la radiología, que nos puso los vello de punta y una cierta congoja en los bajos, especialmente a los residentes, a alguno de los cuáles sorprendí  llorando de angustia.
               Esta angustia quedó disipada pronto, cuando fuimos invitados a un restaurante típico, después de un recorrido por toda Málaga, hasta llegar al destino. Un destino bonito, con la playa al lado, buena comida, buena cerveza y ahora sí, con bebidas de mayor graduación. En este banquete, quedó una vez más puesto de manifiesto, nuestra diversidad de conocimientos y buena disposición a las risas, provocadas sin parar por uno de los miembros insignes del equipo, pionero de la ecografía, que no paró de amenizarnos la velada, a pesar de la insistencia de la organización del restaurante en que consumiéramos gazpacho y tomate sin parar.
                Una vez los estómagos repletos y el nivel de cruzcampocitos en su límite superior, apareció un grupúsculo de músicos para amenizar la cosa. De nuevo fue el equipo macareno el que tomó la iniciativa acudiendo en masa a la pista de baile donde los miembros cercanos a la jubilación dieron ejemplo de saber estar, ante lo cual, la grey más joven no pudo menos que aceptar el envite y acudir también a la llamada de la música. En esto, también destacamos, ya que uno de los miembros veteranos aunque no tanto, dio muestras de su verdadera vocación de cantante, a pesar de los inútiles intentos de líder del grupo de música, en quitarle el micrófono. Una vez entendida  la indirecta, y habiendo ya demostrado la pluralidad de conocimientos de los macarenos, y no sólo de radiología, abandonamos el lugar, algo mohínos, pensando en el día de mañana y en lo que aún quedada de congreso.
                Antes de la partida, aún quedaba una sorpresa. Había premios para los pósters y como no podía ser de otra manera, una vez más uno de los premios fue adjudicado a nuestro compacto grupo. La alegría desbordaba la mesa. No habíamos llevado todos los honores en todo tipo de competiciones. Con una generosidad rallando la filantropía, el dinero del premio fue invertido en la compra de excelentes ediciones de libros de radiología, para completar nuestra ya más que extensa y prolija biblioteca, donde figuran libros incunables y difíciles de encontrar hoy día en el mercado.
                Abatidos, porque todo acaba, nos dirigimos ya todos a nuestros lugares de origen, pensando ya en el próximo congreso, donde seguramente, de nuevo, seremos líderes en todo tipo de competencias y habilidades.
                Y eso es todo, amigos.

sábado, 11 de junio de 2011

Adenoma pleomorfo calcificado



En la glándula parótida izquierda se aprecia un grupo de calcificaciones sin que apenas se observe lesión focal. Se trata de un adenoma pleomorfo que, a veces, muestra calcificaciones distróficas, muy sugestivas de este tipo de tumor. Aunque no es frecuente, dado que la calcificación es mucho más inconstante en otro tipo de tumores, la presencia de calcio sugiere con insistencia el diagnóstico de adenoma pleomorfo. No siempre el calcio es bueno.