Bienvenidos radiólogos todos y demás ralea

Blog oficioso de la subseccion cabeza y cuello, de la seccion neurorradiologia, del servicio de radiologia del hospital macareno, de Sevilla, claro.

jueves, 29 de marzo de 2012

Mucocele postraumático










Desde el lecho postquirúrgico del dolor y a pesar de la violenta (y necesaria) separación de la fascia transversalis del peritoneo, la recuperación está siendo un éxito. La prueba es que, a pesar de todo y dado que un radiólogo nunca deja de serlo en cualquier circunstancia, cual soldado de la medicina, he aquí que mando un nuevo caso ilustrativo de nuestra subsubespecialidad.

Se trata, como ya el título antecede, de un mucocele postraumático, aparecido al cabo de varios años tras el traumatismo.

Los mucoceles son las lesiones expansivas más frecuentes de los senos paranasales. Se desarrollan por obstrucción del ostium sinusal. La pared de la lesión está formada por la mucosa sinusal y la cavidad del seno se expande, dando lugar a la remodelación de las paredes óseas.
En orden de mayor a menor frecuencia se encuentran en senos frontal, etmoidal, maxilar y esfenoidal.

La sintomatología suele ser por la propia compresión: proptosis, abombamiento en la frente, imposibilidad de respirar por la nariz, etc. No existe dolor, por lo que si aparece hay que sospechar una complicación infecciosa denominándose entonces mucopiocele.
La expansión de la cavidad es un proceso dinámico, con necrosis por presión  que causa erosión lenta de la pared ósea interna del seno, mientras que el periostio externo responde con neoformación ósea, con lo que el resultado es la remodelación de la zona.

Entre las causas más frecuentes están la enfermedad inflamatoria, enfermedad sinonasal alérgica, traumatismo (nuestro caso) y cirugía previa.

En las imágenes se aprecia un mucocele frontal izquierdo que deforma de manera brutal toda la zona, erosionando el hueso de manera dramática, como se aprecia claramente en la reconstrucción 3D. Se introduce levemente en la región orbitaria causando una leve proptosis (motivo de consulta) y produce un discreto efecto compresivo sobre el parénquima cerebral.

Ante una ocupación sinusal únicamente el apreciar la remodelación puede hacernos pensar en un mucocele; si no existe, no es posible afirmarlo desde el punto de vista radiológico.

sábado, 17 de marzo de 2012

Nuevo número de Neurographics

Pues eso, calentito el número 1 del volumen 2.
En esta ocasión nos amenizan, entre otros, con un artículo en el que desentrañan el diagnóstico diferencial de las lesiones intramedulares. Para el que no se lo sepa todavía, que alguno habrá.


domingo, 11 de marzo de 2012

Cáncer de paratiroides





Gracias a la inestimable colaboración de ISR presentamos este caso de ecografía. Sí, la ecografía también es útil en nuestra amada subespecialidad. No todo es TC y RM en la vida.

Se trata de una lesión sólida, vascularizada, como se demuestra con el Power Doppler, fuertemente hipoecogénica y situada en situación posterior a la glándula tiroides; es decir, extratiroidea.

Es la localización anatómicamente más frecuente de las glándulas paratiroides, aunque no siempre están ahí. Pueden estar situadas en mediastino anterior (su localización ectópica más frecuente), dentro del tiroides, en el surco traqueoesofágico o en la entrada torácica.

Para los forofos de la embriología, las glándulas paratiroides derivan de la tercera y cuarta bolsas faríngeas.

En esta ocasión se trata de un carcinoma paratiroideo que representan tan sólo un 1% de los casos de hiperparatiroidismo, por lo que si se aprecia una lesión en paratiroides y decimos que es un adenoma acertaremos casi siempre, pero no en esta ocasión.

El diagnóstico diferencial sería con el adenoma. En la teoría los carcinomas suelen ser más grandes que los adenomas en el momento del diagnóstico (más de 2 cm). Nuestro caso, aunque no aparece en las imágenes, medía 21 mm. Presentan también un contorno lobulado y una arquitectura interna heterogénea. En la práctica suelen ser indistinguibles ecográficamente de los adenomas, sobre todo si éstos son grandes. Por tanto es necesario pasar por el quirófano y que sea el buen hacer del patólogo el que confirme lo que el radiólogo sospecha.