Bienvenidos radiólogos todos y demás ralea

Blog oficioso de la subseccion cabeza y cuello, de la seccion neurorradiologia, del servicio de radiologia del hospital macareno, de Sevilla, claro.

domingo, 27 de enero de 2013

Fracturas de peñasco




Una vez terminado el paréntesis navideño y también pasada la cuesta de enero, nos encontramos de nuevo aquí, con un nuevo caso.

En esta ocasión, bastante fácil aunque hay que estar atento en el momento que ocurre para buscarlo de manera activa.

Durante el transcurso de la guardia, en la vorágine de los miles de casos que nos requieren, a veces es necesario tener un alto índice de sospecha para no pasar por alto, una lesión que puede tener consecuencias.

En este caso se trataba de un traumatismo cráneoencefálico de los que hay todos los días. Al radiólogo avezado y veterano le llamó la atención ver ocupadas las celdillas mastoideas del lado derecho, como se aprecia en la primera imagen. Aguzando la vista y entornando los ojos se aprecia una sutil solución de continuidad en la superficie ósea (en la ampliación se ve mejor, en la segunda imagen). Tras la realización del oído con parámetros específicos se confirmó, tercera imagen, una fractura de peñasco. En este caso sin más consecuencias, pero siempre hay que estar atentos a la cadena osicular, al oído interno y al recorrido del facial.

¡Pues ya está! Caso fácil hoy.

Ahí va la clasificación de las fracturas del temporal.

Longitudinales:
siguen el eje mayor del hueso, siendo las más frecuntes. Están asociadas a traumatismo temporoparietales y se pueden asociar a pérdida de audición conductiva al comprometer oído medio. También pueden causar fístulas de líquido cefalorraquídeo.
Transversales:
son perpendiculares al eje mayor del peñasco. Se asocian a traumatismos occipitales y pueden provocar pérdida de audición neurosensorial y vértigo.

En ambas se puede dar como complicación la lesión del facial. Por tanto ante un traumatismo craneal mirar también los oídos que no cuesta nada y se evitará al día siguiente escuchar la frase más temida por un radiólogo: “Ayer se te escapó…”

Y hasta la próxima, antes que también nos hagan pagar un impuesto por este vuestro querido blog.